La primera vez que aterricé en Barcelona salí del aeropuerto con ese típico estrés de ciudad nueva. Idioma nuevo. Señales nuevas. Día largo. Vi la fila de taxis negros y amarillos fuera de la Terminal 1 y mi cabeza empezó esa pequeña pelea.
El metro es más barato
El taxi es más fácil
Revisé mi maleta, noté la espalda, recordé lo cansado que estaba y fui directo a la cola de taxis. Quince o veinte minutos después ya estaba en la habitación de mi hotel en el centro. Abrí el recibo y pensé, vale, ¿ha sido caro o más o menos razonable?
Después de unos cuantos trayectos por la ciudad y un par de carreras de noche entendí bastante bien cómo funcionan los precios. Así que esta es mi respuesta sincera a la pregunta:
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Toggle¿Son caros los taxis en Barcelona?
Respuesta corta. No son muy baratos ni tampoco exageradamente caros. Están en una especie de zona media. En algunos viajes se siente muy bien. En otros tu tarjeta llora un poco.
Déjame explicarlo como se lo contaría a un amigo por WhatsApp.
Cómo funcionan normalmente las tarifas de taxi en Barcelona
Los taxis de Barcelona usan taxímetro. Los coches oficiales negros y amarillos siguen todas las mismas reglas generales que marca la ciudad.
Cada viaje empieza con una tarifa base. Cuando el coche se mueve el contador suma más dinero según la distancia y a veces también según el tiempo si el tráfico va lento. Al final el conductor puede añadir pequeños extras como el suplemento del aeropuerto.
Así que la fórmula sencilla queda así:
precio final = importe de inicio + kilómetros + tiempo de espera + extras
Para verlo fácil puedes pensar algo así:
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Para un trayecto corto dentro del centro de la ciudad el coste suele quedarse en el rango de 8 a 12 euros
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Para un recorrido medio cruzando la ciudad puedes ver entre 12 y 20 euros
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Para traslados al aeropuerto o carreras largas de noche la cifra empieza a tocar los 25 a 35 euros o más
No son cifras oficiales fijas. Son solo ejemplos típicos de trayectos reales.
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Ejemplos de trayectos y lo que pagué
1. Del aeropuerto al centro
Mi primer taxi en Barcelona fue desde el Aeropuerto de El Prat hasta un pequeño hotel cerca de Plaça de Catalunya.
El tráfico estaba normal. Sin lluvia. Sin colas enormes. Al final el taxímetro marcó algo por encima de 30 euros. Para un viajero solo se siente como un buen trozo de dinero. Para dos o tres personas compartiendo empieza a verse bastante normal por cabeza.
Más tarde miré las opciones de bus y tren. Eran mucho más baratas, sin duda. Pero con la maleta y tan poca energía ese primer viaje mereció la pena.
2. Trayecto corto en el centro
Otro día tomé un taxi desde la Sagrada Família hasta la playa cerca de Barceloneta. Estaba cansado después de pasar toda la mañana caminando por las calles del Eixample.
El trayecto no fue largo. Quizá quince minutos con tráfico suave. El contador se quedó más o menos en 10 euros. Por ese precio mis pies tuvieron un respiro rápido y llegué al mar antes del atardecer.
En ese momento el taxi se sintió como un pequeño extra para el día, no como un gran lujo.
3. Carrera nocturna después de tapas
Uno de los viajes más caros fue ya de noche. Unos amigos y yo habíamos tomado tapas en el casco antiguo. El metro ya estaba cerrado y estábamos al otro lado de la ciudad respecto a mi piso.
La tarifa nocturna usa un precio por kilómetro más alto y las calles iban algo más lentas. Al final la pantalla marcó cerca de 20 euros para un trayecto que de día sería más barato. No es un drama pero se nota la diferencia.
Cuándo los taxis en Barcelona se sienten caros
Los taxis empiezan a parecer caros en unas cuantas situaciones típicas.
Trayectos de noche y fines de semana
Por la noche pagas una tarifa más alta por kilómetro. La misma distancia que a las tres de la tarde se siente bien pesa bastante más a las tres de la mañana.
Si sales por la zona de la playa o por el centro y duermes en un barrio más alejado, la carrera de vuelta tarde puede comerse una buena parte de tu presupuesto diario.
Tráfico denso
Barcelona tiene avenidas bastante anchas pero también mucho tráfico en las horas punta. Cuando el coche se queda en una fila larga de vehículos el contador sigue sumando en modo “espera”.
Así que un trayecto que debería ser de diez minutos y barato se convierte en treinta minutos lentos y un precio más alto. Duele más en días de lluvia o cuando hay partido o evento grande.
Suplementos extra
Hay pequeños suplementos para cosas como:
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Salidas o llegadas en el aeropuerto
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Algunas estaciones principales o zonas de puerto
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Grupos grandes en un solo coche
Por separado parecen cantidades pequeñas. Juntas empujan el total por encima de lo que tenías en la cabeza cuando te sentaste.
Cuándo un taxi tiene todo el sentido en Barcelona
Ahora viene el lado suave. Hay momentos en los que un taxi es dinero bien gastado.
Después de un día de viaje largo
Llegar con maletas pesadas, quizá con niños, quizá tarde por la noche. En ese caso un traslado directo de puerta a puerta hasta el hotel quita mucho estrés. Pagas más que en metro pero ahorras piernas y ánimo.
Estancia muy corta en la ciudad
Si vienes solo para un fin de semana el tiempo vale mucho más. Gastar un extra en una o dos carreras clave puede significar un atardecer más en la playa o una cena tranquila en lugar de pelearte con mapas y transbordos.
Viajar con familia o en grupo
Para tres o cuatro personas compartiendo el precio por cabeza puede acercarse o incluso ser menor que algunos servicios de traslado. Además todo el mundo va junto en el mismo coche.
Seguridad y comodidad de noche
Barcelona no es una película de miedo por la noche, pero como en cualquier gran ciudad hay zonas que se sienten mejor en coche que a pie a ciertas horas. Un taxi desde el bar hasta el hotel puede ser el dinero más tranquilo que gastes en todo el viaje.
Ahorrar dinero y seguir usando taxis
Aquí van algunos trucos sencillos que me ayudaron a controlar el gasto.
1. Combinar metro y taxi
Usa metro o bus para los tramos largos y baratos y deja el taxi solo para el último trozo corto cuando estés cansado. Por ejemplo, metro hasta una estación céntrica y luego un viaje rápido de cinco o seis euros en lugar de todo el trayecto en taxi.
2. Compartir cuando se pueda
Si viajas con amigos, habla de los trayectos con antelación. Un solo taxi con tres personas muchas veces tiene más sentido que tres billetes de metro separados, sobre todo tarde o con equipaje.
3. Evitar las horas punta
Cuando puedas, planea los recorridos largos en taxi fuera de las horas fuertes de oficina. A primera hora de la tarde o ya entrada la noche las carreteras y el bolsillo suelen sufrir menos.
4. Mirar el taxímetro al entrar
Hazte un pequeño hábito. En cuanto te sientes echa un vistazo rápido al importe inicial. Así nada te sorprende luego.
5. Preguntar un precio aproximado antes de trayectos largos
Los conductores que hacen aeropuerto o rutas largas muchas veces al día ya conocen los rangos típicos. Una pregunta simple de “más o menos cuánto” te da un techo mental.
Entonces, ¿son caros los taxis en Barcelona o no?
Mi sensación sincera después de varias visitas:
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Para los trayectos dentro de la ciudad los taxis se sienten moderados. Ni súper baratos ni extremos.
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Para los traslados al aeropuerto y las carreras largas de noche aprietan más el presupuesto, pero siguen bien si compartes o si la comodidad importa mucho ese día.
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Para el viaje estilo mochila el metro y el bus hacen casi todo el trabajo y el taxi se queda como plan de reserva.
Si alguien viniera y me dijera
«Voy a Barcelona cuatro días y me dan miedo los precios del taxi»
yo le diría esto:
Usa el metro para la mayoría de los movimientos. Guarda el taxi solo para tres momentos.
Desde el aeropuerto cuando estés cansado. Una noche tarde cuando quieras llegar relajado. Y una tarde cualquiera cuando tus pies te odien. Ese equilibrio mantiene el dinero a salvo y al mismo tiempo te da un toque de comodidad.
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FAQs – ¿Son caros los taxis en Barcelona?
1. ¿Merecen la pena los taxis desde el aeropuerto de Barcelona?
Para una sola persona con presupuesto ajustado el taxi del aeropuerto puede sentirse pesado. Para dos o tres personas con equipaje, al repartirlo, empieza a verse bien, sobre todo de noche o después de un vuelo largo. Si aterrizas a media tarde y te ves con fuerzas, el bus o el tren salen mucho más baratos.
2. ¿Son más baratos los taxis que las apps de viaje en Barcelona?
A veces sí y a veces no. Las tarifas del taxi son más estables. Las apps suben y bajan con la demanda. En un día tranquilo las dos opciones pueden quedar en un rango parecido. Cuando mucha gente pide coches a la vez los precios de la app suben rápido y el taxi normal de repente sale mejor.
3. ¿Es seguro usar taxis en Barcelona?
Los taxis oficiales negros y amarillos se sienten bastante seguros. Tienen la licencia visible y un taxímetro delante. Como siempre, mantente atento a tus cosas, siéntate donde estés cómodo y guarda el recibo al bajar por si olvidas algo en el coche.
4. ¿Puedo pagar con tarjeta en los taxis de Barcelona?
Muchos taxis aceptan tarjeta ahora y algunos también permiten pago con el móvil. Si para ti es importante usar tarjeta, pregunta al conductor antes de empezar el viaje. Ese pequeño gesto evita estrés de última hora al llegar.
5. ¿Cuál es la mejor combinación de transporte para una visita corta a Barcelona?
Para la mayoría de visitantes funciona mejor una mezcla. Usa metro y buses durante el día para hacer turismo. Guarda los taxis para el aeropuerto, las noches tarde y los momentos en los que tus piernas o tu grupo necesiten de verdad comodidad. Así ves la ciudad, ahorras dinero y aun así disfrutas de unos cuantos trayectos fáciles cuando más te ayudan.