Llegar a Barcelona con equipaje es, sinceramente, un juego diferente. Cuando acabas de bajar del vuelo, tu cerebro está medio dormido. Una mano sostiene el pasaporte. La otra va tirando de una maleta que de repente se siente más pesada que en casa. Luego miras arriba y ves señales, gente, ruido, y ese pequeño momento de pánico te pega como… […]