Lo curioso de viajar es esto. La gente pasa días planificando las partes emocionantes y casi no dedica tiempo a pensar en el trayecto después de aterrizar. Miran fotos de hoteles, guardan sitios para comer, quizá revisan playas, quizá sueñan con pasear por el Barrio Gótico por la tarde. Pero cuando el avión aterriza en Barcelona, la realidad llega muy […]